Thursday, 2 April 2026

LEGITIMA DEFENSA

  Fuente: AP News https://share.google/yPrrb4n8uehkZjm0M

Como católicos es muy imponte recordarle al papa, que Israel está ejerciendo su Legítima Defensa y que USA nos está ayudando a librarnos de unos tiranos asesinos, que están violentando y destruyendo nuestras Instituciones,  religiones y nuestros hábitos cotidianos de vida con un terrorismo constante en nuestros países; y ojalá, que en lugar condenar a USA y a Israel por la Guerra del Medio Oriente, expresará su misma indignación por los decenas de miles de asesinatos y masacres, que desde hace años, vienen ejecutando los islámicos en contra de los cristianos en Nigeria y Sudán

Igualmente hay que recapitularle, lo escrito sobre la Legítima Defensa, por nuestro Santo Papa Juan Pablo II, en su encíclica Evangelium Vitae (El Evangelio de la Vida), del 25 de marzo de 1995, la define claramente como El derecho a la vida y la obligación de preservarla.1
« Pediré cuentas de la vida del hombre al hombre » (cf. Gn 9, 5): la vida humana es sagrada e inviolable
53. « La vida humana es sagrada porque desde su inicio comporta "la acción creadora de Dios" y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin. Sólo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término: nadie, en ninguna circunstancia, puede atribuirse el derecho de matar de modo directo a un ser humano inocente ».41 Con estas palabras la Instrucción Donum vitae expone el contenido central de la revelación de Dios sobre el carácter sagrado e inviolable de la vida humana.
En efecto, la Sagrada Escritura impone al hombre el precepto « no matarás » como mandamiento divino (Ex 20, 13; Dt 5, 17). Este precepto —como ya he indicado— se encuentra en el Decálogo, en el núcleo de la Alianza que el Señor establece con el pueblo elegido; pero estaba ya incluido en la alianza originaria de Dios con la humanidad después del castigo purificador del diluvio, provocado por la propagación del pecado y de la violencia (cf. Gn 9, 5-6).
55. No debe sorprendernos: matar un ser humano, en el que está presente la imagen de Dios, es un pecado particularmente grave. ¡Sólo Dios es dueño de la vida! Desde siempre, sin embargo, ante las múltiples y a menudo dramáticas situaciones que la vida individual y social presenta, la reflexión de los creyentes ha tratado de conocer de forma más completa y profunda lo que prohíbe y prescribe el mandamiento de Dios. 43 En efecto, hay situaciones en las que aparecen como una verdadera paradoja los valores propuestos por la Ley de Dios. Es el caso, por ejemplo, de la legítima defensa, en que el derecho a proteger la propia vida y el deber de no dañar la del otro resultan, en concreto, difícilmente conciliables. Sin duda alguna, el valor intrínseco de la vida y el deber de amarse a sí mismo no menos que a los demás son la base de un verdadero derecho a la propia defensa. El mismo precepto exigente del amor al prójimo, formulado en el Antiguo Testamento y confirmado por Jesús, supone el amor por uno mismo como uno de los términos de la comparación: « Amarás a tu prójimo como a ti mismo » (Mc 12, 31). Por tanto, nadie podría renunciar al derecho a defenderse por amar poco la vida o a sí mismo, sino sólo movido por un amor heroico, que profundiza y transforma el amor por uno mismo, según el espíritu de de las bienaventuranzas evangélicas (cf. Mt 5, 38-48) en la radicalidad oblativa cuyo ejemplo sublime es el mismo Señor Jesús.
Asimismo, con mucho respeto le sugerimos que vuelva a leer a  Santo Tomás de Aquino, quien recomendaba  en su “Gobierno de los Príncipes”, que el Tirano cuando desprecia el bien común y busca el bien privado; “se ha de proceder contra la maldad del tirano por autoridad publica”; y concluye contundentemente en el capitulo VI cuando dice que “Cuando la tiranía es en exceso intolerable, algunos piensan que es virtud de fortaleza el matar al tirano”.